Querido Jaime,
me asusta empezar a escribirte y encontrar esta página en blanco. Hace tanto que no te escribo... y no por éso cada día que pasa dejo de pensar en ti, o como dice tu hermano, no dejamos de esperar el milagro. Si a mi me duele verte, no puedo imaginar el dolor de tu familia, que a pesar de todo siempre tienen una sonrisa para los demás. Te echamos mucho de menos, y como ves, aunque pasa el tiempo la gente sigue viniendo aquí a saber ti, a mandarte ánimos y fuerza. A demostrar todo el cariño que siempre demostraste tú a tus amigos.
Ojalá ocurra ese milagro y despiertes, y puedas volver a sonreir y llenarnos de alegría como siempre hacías.
Te queremos Jaime, y no te olvidamos NUNCA.
Millones de besos,
Lucía y Santi.
lunes, 8 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)